Abordando los Hábitos Defensivos para Mejorar la Inteligencia Emocional
"Sí, pero no fue culpa mía..." "Sí, pero no lo sabía..." "Sí, pero dijeron..." Estas son las respuestas que el gerente de Julie solía escuchar de ella, la nueva ingeniera de software, cada vez que le sugería una manera de mejorar su trabajo. Julie respondía con un "sí, pero" seguido de alguna excusa defensiva. Aunque sus habilidades técnicas eran aceptables, no eran sobresalientes y difícilmente podrían mejorar si no lograba manejar comentarios constructivos o críticas. Cuando la presidenta de la empresa solicitó reducciones de personal, el gerente de Julie recordó sus constantes respuestas defensivas. Tras ser despedida, Julie compartió con sus amigos en Twitter: "¡Acabo de ser despedida! ¡Ellos esperan demasiado! ¡No es justo!" ¿Eres consciente de tus hábitos? Al conocer la actitud defensiva de Julie, me pregunté si era consciente de la verdadera razón de su despido. ¿Entendía que sus habilidades como ingeniera no eran el problema? ¿E...